Hazaña histórica e inolvidable la que se dio en territorio catalán. Con el corazón en la mano, un despliegue táctico impecable y una garra indomable, la Selección Mexicana Femenil, bajo la dirección de la Liga Nacional de Clubes Amateur (LNCA), levantó la copa de campeonas del prestigioso Torneo Globasket 2026 tras derrotar en una final de alarido al CB CANET de Barcelona con un dramático marcador de 47 a 44.
El escenario no podía ser más exigente. En el parqué de Lloret de Mar, las mexicanas sabían que el título exigía rozar la perfección. El estratega Jorge Villalobos, el ya legendario «Coquis», planteó un partido de desgaste físico y presión asfixiante que neutralizó por completo los circuitos de la escuadra española del Canet de Mar, obligándolas a pelear cada centímetro de la duela.
Para dimensionar este campeonato, hay que mirar el retrovisor. El representativo tricolor —con una base sólida de talento forjado en la frontera, emanado del club Indias CBF de Ciudad Juárez— llegó a la última instancia tras una fase previa intratable. Su récord impecable a lo largo del certamen dejó en claro desde el día uno que este grupo de diez niñas guerreras no cruzó el Atlántico de paseo, sino con la firme convicción de devorarse los tableros internacionales. Defensas de acero, transiciones a velocidad luz y un compañerismo inquebrantable fueron el sello con el que México despachó a sus rivales para presentarse invicto en el duelo cumbre.
Renata Ramírez Esparza, la joya y orgullo de Ciudad Juárez se cargó el equipo al hombro en los momentos de mayor apremio. Su actuación en el torneo rozó la genialidad: liderazgo en la pintura, una visión de campo privilegiada para orquestar el ataque y una efectividad letal desde la línea de tres puntos. Cuando las papas quemaban y el CB CANET apretaba el marcador, la frialdad y el carácter de Ramírez salieron a flote para sentenciar el rumbo de la copa y consolidarla como la gran figura del certamen.
La gloria europea se escribe gracias al esfuerzo coral de una plantilla de época: Celia, Romina, Majo, Layla, Sky, Valentina y la infalible Renata unieron fuerzas para demostrar el altísimo nivel del baloncesto amateur en México.
Al sonar el silbatazo final, las lágrimas de felicidad inundaron la duela española. Hoy, la copa viaja en las maletas del seleccionado nacional directo a las vitrinas de Ciudad Juárez. México es campeón del Globasket 2026, y estas jóvenes nos demuestran que el futuro de nuestro básquetbol está en las mejores manos posibles.
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