La serie quedó 3-2, aún a favor de Los Ángeles, después de que Houston venciera 99-93 en el quinto encuentro de la serie.
Los Lakers desperdiciaron la oportunidad de eliminar a los Rockets de Houston en el juego 5 tras caer de forma dramática 99-93 en el regreso de Austin Reaves a la duela por primera vez desde el 2 de abril y ahora tendrán que afrontar un sexto partido como visitantes ante un rival que se aferra a la vida y mandó todos los nervios y presión a los californianos.
La quinteta de JJ Redick tuvo un arranque prometedor, jugando fuerte y anotando con eficacia para distanciarse y tomar las riendas del partido, pero ellos mismos las soltaron en el segundo cuarto, en el que la diferencia se desvaneció con pérdidas, fallos cerca y lejos de la canasta y una defensa que comenzó a ser displicente y permisiva, con la que Houston anotó el 55% de campo en el segundo cuarto.
El hambre por intentar ganar se mostró hasta que llegó el sentido de urgencia en los minutos finales, cuando lograron poner el juego a solo cinco puntos, pero no pudieron concretar las oportunidades para acercarse a menos de tres puntos ni frenar con consistencia a los visitantes. Y cuando más cerca parecían, apareció Reed Sheppard con cuatro puntos y un robo en un abrir y cerrar de ojos que enmudeció a las gradas.
La ofensiva de los Rockets fue altruista con un tercio de las canastas provenientes de asistencias, con Alperen Sengun liderando el rubro con 8 y, por el contrario, fue el titular que menos tiros intentó de todos los titulares, sumado a que la quinteta inicial entera llegó a cantidades de dos cifras; Jabari Smith Jr. fue el que más anotó con 22, gracias también a 4 triples, sellando un partido redondo de los texanos.
En el costado defensivo también mandó Houston. Limitaron a 26% desde el perímetro a los Lakers -con cero encestes a distancia de LeBron James en seis disparos-, forzaron 15 pérdidas de balón de las cuales 10 fueron robos y solo permitieron 39 puntos en el segundo y tercer episodio.
James, a pesar de su pobre desempeño de triples, se fue con 25 puntos (11 en el último periodo); Austin Reaves trató de recuperar terreno perdido y aportó 22 unidades desde la banca y Deandre Ayton lució con 18 rebotes, 10 de ellos ofensivos y 18 puntos. Luke Kennard y Marcus Smart brillaron por su ausencia, el primero con solo un punto este miércoles y el segundo con seis pérdidas de balón.
Ahora Houston tiene el momento y la localía de su lado para enviar a un séptimo y definitivo una serie en la que parecían muertos y a punto de ser barridos.
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